Día 9 en Abundancia, Riqueza Infinita

“Estoy conectado a la riqueza infinita que el universo tiene para ofrecerme.”

¡Ya es viernes! Les recuerdo que esta semana estamos sembrando nuestras intenciones y necesitamos solamente energía positiva y abundancia de amor propio.

Esta es la parte más difícil porque tenemos que estar siempre en una actitud de gratitud, es decir no podemos enojarnos ni criticar/juzgar a los demás.

Cuando sientan que están a punto de perder la paciencia pidan al angel Hamaliel que los ayude a reflexionar.

«Angel Hamaliel ayúdame a pensar lo que necesito decir o hacer antes de reaccionar ante esta situación.»

Todos los días al despertar hay que decir una afirmación de abundancia: 

“Estoy conectado a la riqueza infinita que el universo tiene para ofrecerme.”

Durante toda la semana vamos a hacer el ritual de costumbre y pero solamente rezamos el salmo 1

Ritual de Abundancia

1) Preparación: Encender nustra vela blanca y respirar profundamente, después vamos a enfocar nuestra energía en la riqueza que tiene el universo y las maravillas que Dios ha creado. Sientan su corazón lleno de alegría, dicha y felicidad y cómo se conectan a toda esta abundancia que Dios ha creado.

2) Apertura: Invocación Angelical.

«Rafael antes de mi, Gabriel después de mi, Miguel a mi derecha, Uriel a mi izquierda y la Luz de Dios sobre mi cabeza.
Invoco al arcángel Rafael para que me cubra con salud y abundancia en vida.
Invoco al arcángel Gabriel para que lleve mi mensaje: Dios multiplica en mí tus bendiciones y aleja la miseria.
Invoco al arcángel Miguel para que corte las ataduras que me impiden seguir adelante.
Invoco al arcángel Uriel para que su luz me llene de sabiduría, paz y justicia.»

2) Atención: aquí enfocamos nuestra mente para cambiar y manifestar abundancia.

Rezar 1 Padre Nuestro y al terminar decir en voz alta:

Con tu ayuda Dios recuerdo mi pasado y cambio mi presente para mejorar mi futuro.

3) Petición

Rezar 1 Padre Nuestro y decir en voz alta lo que deseamos manifestar.

4) Gloria a Dios: Con todo nuestro amor y fe en Dios rezamos:

Salmo 1

1 ¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos,

2 sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche!

3 El es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien.

4 No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento.

5 Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos;

6 porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal.

Al terminar de rezar el Salmo decir en voz alta y con mucho amor:

“Soy como un árbol plantado a la orilla de un río 
Que cuando llega a su tiempo da fruto
Y sus hojas jamás se marchitan.
¡Todo cuanto hago prospera!”

Dar las gracias a los arcángeles por llevar nuestro mensaje y apagar la vela.

 

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.