Día 20 para Manifestar la Abundancia

“Levanto mis ojos a las montañas: ¿de dónde vendrá la ayuda?

La ayuda viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra .

El no dejará que resbale tu pies: ¡tu guardián no duerme!

No, no duerme ni dormita el guardián de Israel.

El Señor es tu guardián, es la sombra protectora a tu derecha: de día, no te dañará el sol, ni la luna de noche.

El Señor te protegerá de todo mal y cuidará tu vida.

El te protegerá en la partida y el regreso, ahora y para siempre”

Este fin de semana nos vamos a preparar para la última parte del ritual, que es librar nuestro cuerpo de toxinas, todos sabemos qué retirar de nuestra dieta, yo en lo particular me preparo consumiendo solamente alimentos de origen vegetal y agua, nada de cafeína o alimentos procesados; eso me ayuda a concentrarme en lo que estoy haciendo y como parte de una ofrenda a Dios.

Todo el sábado tenemos que mantener una mentalidad de abundancia, una energía positiva para atraer la abundancia que tanto deseamos.

Si comprendemos profundamente que lo que vemos es un reflejo de quiénes somos y de cómo elegimos percibir lo que nos rodea, podemos elegir percibir de una manera positiva y atraer bendiciones.  Tenemos que estar conscientes de que cuando una persona ve algo profundamente, se convierte en una parte de él, cuando inmediatamente vemos algo como negativo, necesitamos volver a la luz, a lo positivo, si podemos imaginar algo como maravilloso y positivo, podemos verlo de esa manera, y cuando lo vemos de esa manera, se vuelve de esa manera.

Cuando vemos un evento o una persona con energía positiva, realmente creamos energía positiva que cambia la naturaleza de ese evento o persona

 

Ritual para Manifestar la Abundancia

Invocación

Hoy sábado por la mañana rige Uriel, al ponerse el sol rige Kamael, y para los que hacen el ritual al medio día Gabriel es el rector desde las 12:00 a 12:59.

Salmo

“Levanto mis ojos a las montañas: ¿de dónde vendrá la ayuda?

La ayuda viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra .

El no dejará que resbale tu pies: ¡tu guardián no duerme!

No, no duerme ni dormita el guardián de Israel.

El Señor es tu guardián, es la sombra protectora a tu derecha: de día, no te dañará el sol, ni la luna de noche.

El Señor te protegerá de todo mal y cuidará tu vida.

El te protegerá en la partida y el regreso, ahora y para siempre”

Pregunta a los arcángeles

Al finalizar el ritual antes de dar las gracias (y cada vez que necesiten durante el día) preguntar “¿qué hay frente a mi que no veo?”

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