Protección de la casa

El Salmo 61 se reza antes de cambiarse de casa para que la propiedad esté protegida contra todo mal y envidias.

Si ya se habita en la casa y se quiere proteger pues se tiene que limpiar la casa completamente: tirar todo lo que no sirva, esté roto o no se use para empezar con nueva energía, solamente después de hacer esto se puede rezar el Salmo 61 como si se estuviera entrando en una casa nueva. Al mismo tiempo que se reza grabar en la mente el nombre sagrado de Dios: Aquel quien es nuestro pilar, nuestro sustento y nuestra fortuna.

“Rafael delante de mi, Gabriel detrás de mi, Miguel a mi derecha, Uriel a mi izquierda y la fuerza de todos los ángeles me protegen.

1 Oh Dios, escucha mi clamor y atiende a mi oración. Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca donde esté yo a salvo. Porque tú eres mi refugio, mi baluarte contra el enemigo. Anhelo habitar en tu casa para siempre y refugiarme debajo de tus alas. Tú, oh Dios, has aceptado mis voto  y me has dado la heredad de quienes te honran. Concédele al rey más años de vida; que sean sus días una eternidad. Que reine siempre en tu presencia, y que tu amor y tu verdad lo protejan. Así cantaré siempre salmos a tu nombre y cumpliré mis votos día tras día.

 

Que la fortaleza, y protección de Dios, aquel quien es mi pilar, sustento y fortuna habite en mi casa para siempre.

Amen, Amen, Amen.”

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